martes, 15 de diciembre de 2009

CAPÍTULO VIII: LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD. FICHA TRES

Schmelkes, S. (1995). La planeación y la evaluación para la calidad. En Sylvia Schmelkes, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 89-100) México: Secretaria de Educación Pública.



TEMATIZACIÓN: El plan se pone en práctica y se monitorea.


Después del diseño del plan, deberá ponerse en acción, las prácticas se refieren a los procesos y actúan en última instancia, sobre las acciones.


Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario el monitoreo que implica la revisión de las prácticas consideradas necesarias para modificar dichos procesos, esta acción es llevada a cabo por el equipo que las definió.

Cambiar nuestras prácticas no es fácil, vamos a encontrar obstáculos y problemas que no nos hubiéramos imaginado, descubriremos que necesitamos apoyo específico, necesitaremos formarnos mejor para poder llevar a cabo las modificaciones acordadas, sin embargo, si no existe el espacio para discutir estos problemas y la voluntad de encontrar entre todos la solución, se corre el riesgo que el proceso de mejoramiento se abandone.


Por eso el monitoreo es trabajo grupal que requiere de:

* Esfuerzos de las personas

*Actitudes

*Constancia

*Capacidad crítica y autocrítica

*Creatividad


Estos criterios pueden traducirse en indicadores precisos, si se están utilizando, se puede tener la certeza de que se transita por el camino que conduce a la transformación de las prácticas, pero si se descubre algún problema en cualquiera de ellos, es necesario, nuevamente conocer sus causas y procurar resolverlas de raíz.


En un proceso de monitoreo es importante no perder de vista el objetivo último, que se refiere a la satisfacción de las necesidades del beneficiario de nuestra acción educativa, lo cual significa fortalecer el diálogo con alumnos, padres de familia, escuelas que reciben a nuestros egresados, la comunidad en su conjunto, para que mediante éste, se puedan obtener insumos importantes en nuestro intento de mejorar las prácticas escolares, nos ayudará a tener presente el objetivo hacia afuera, que es lo que motiva al proceso y lo que nos mantiene unidos.


No debemos olvidar procurar la comunicación entre los equipos o círculos de calidad, para así poder cerrar el círculo verdadero del monitoreo, por lo tanto podemos deducir que estimular la comunicación y socializarla es una de las importantes responsabilidades del director.


COMENTARIO: No necesariamente todos los planes resultan eficaces, porque muchas veces la forma en que se aplican no es la más adecuada, por consiguiente resultará importante que los maestros se apeguen a dichos planes y traten de cumplirlos fielmente, cabe señalar que un buen manejo de un plan dependerá de las habilidades de cada profesor y de la forma en que entiendan las acciones a emprender, porque pueden interpretarse de diferente manera. Por su parte el director de nuevo entra en acción, al vigilar que los profesores cumplan con los estatutos acordados, para eso tendrá que mantenerse al pendiente de cada una de las acciones realizadas. Considero que esto es muy difícil de lograr, porque si el director se dedica a vigilar que los maestros cumplan con lo acordado por el plan, descuida otras actividades organizativas y de gestión, fundamental será para él aprender a distribuir su tiempo para cumplir con todas sus funciones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario